La diversidad sexual es un término que se utiliza a menudo para referirse a la variedad de orientaciones sexuales que se reconocen actualmente, la clasificación más común es la siglaLGBTI, que agrupa a personas que se identifican como lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales, sin embargo, existen otros planteamientos que señalan que esta clasificación es insuficiente para describir lo complejo de la sexualidad humana.

En este contexto, son varios los movimientos que han surgido durante los últimos años como producto de la agrupación de personas que no se identifican con las nomenclaturas existentes ampliamente conocidas.

Así en los últimos años, ha surgido un movimiento relativamente nuevo denominado “G0ys”, y que abarca a hombres que a pesar de sentir atracción sexual por otros hombres e incluso tener contacto íntimo con ellos, no se definen como gays o bisexuales, pues no están de acuerdo con la “cultura” o más bien los estereotipos que éstos representan.

Pero el punto que más los distingue, según ellos, es que pese a tener relaciones sexuales con otros hombres, no practican el sexo anal. Es por eso que el “0” en la palabra, reemplaza la letra “A”, de “anal”.

Si bien es respetable que cada uno manifieste su sexualidad como lo desee, el punto de conflicto son los argumentos que este movimiento ha utilizado para describir el hecho de no practicar el coito anal.
Y es que para los g0ys este tipo de práctica resulta un tanto denigrante, pues para ellos la persona que “recibe” queda en un nivel inferior y termina siendo dominado por el sujeto que penetra, lo que a su juicio implica la pérdida de la “hombría”.

No hay comentarios

Dejar una respuesta


*