Una imagen tiene el poder de cambiar el desarrollo saludable de un niño y trastocar su futuro de manera irreparable, ya sea por una fotografía, un programa televisivo, internet e incluso de sus propios padres, si es expuesto a la erotización –que no es lo mismo que sexualidad– antes de tiempo, ya no habrá marcha atrás.

Tan sólo en Coahuila, durante 2014, la Pronnif atendió 25 casos de menores que abusaron sexualmente de otros niños, y en el último semestre del año pasado, la Escuela de Psicología atendió seis casos de esta índole.

Los pequeños involucrados en estos casos tienen apenas 5 años, y no sobrepasan los 12, es decir, cuando aún no comienza ni la adolescencia, y por su rango de edades no pueden ser procesados penalmente.

VIGILANCIA DEBE REDOBLARSE

Son comunes en la televisión abierta los programas de revista nocturnos que exhiben a las mujeres en atuendos cada vez más reducidos e incluso llevando a cabo bailes que remiten al acto sexual, a manera de comedia, pero lo que hace reír a los adultos puede dejar gran impacto en los niños.

Estas situaciones conducen a los pequeños a enfrentarse a temas a los que su madurez, tanto mental, emocional y sexual, no está preparadas para lidiar y procesar, lo que los lleva a padecer una erotización a temprana edad.

“Llamamos erotización a la exposición de los niños a situaciones de ese tipo que no tienen que ver con lo que ellos buscan de la sexualidad; tenemos una gran cantidad de niños erotizados porque están viendo imágenes donde hay sexualidad explícita, imágenes, películas, hasta caricaturas, novelas y una cantidad de información que lo contiene, porque ya no hay un parámetro que impida que esto pueda ocurrir”, señala la experta en Psicología Infantil, Sexualidad Humana y Terapia Familiar, Rubí Ocampo.

 

Abuso entre niños, un ‘delito’ que no se castiga

Los niños más pequeños también experimentan la sexualidad a través de distintas etapas, que aún no incluyen la parte erótica, lo que los vulnera al tener contacto con este tipo de contenido antes de entenderlo.

Así lo señaló la psicóloga Rubí Ocampo, quien refirió que a diferencia de los adolescentes, los niños aún no experimentan cambios físicos en su proceso de adaptación y creación de su identidad.

“Van a tocar a las niñas en búsqueda de una respuesta erótica, a buscar contactos con los cuales puedan tener acceso a ver, a tocar, a sentir, etcétera, porque ya se despertó una sensación que tendría que haber aparecido más tarde desde esta perspectiva, con una respuesta erótica que no corresponde con su edad”, manifestó Ocampo.

De los casos registrados en el estado y en Saltillo, algunos han sido derivados por los propios padres de familia.

“Muchas veces cuando hay hacinamiento en las casas, los padres no se cercioran de que los niños estén dormidos, sostienen algún tipo de relación sexual en el mismo cuarto del niño y el niño copia la conducta, no tiene conciencia a esa edad de lo que hacen, y son los casos que más se han presentado”, dijo al respecto la titular de la Procuraduría para los Niños, Niñas y la Familia (Pronnif), Yezka Garza.

¿SE CASTIGA?

Debido a que a los menores de 12 años no se les puede tipificar ninguna conducta como delito, o penalizar algún conflicto, la Pronnif aplica el recurso de la justicia restaurativa para reparar los daños.

“Se cita a los padres, se habla con ellos, se hace la investigación para ver cómo está su entorno social y en la mayoría de los casos es esta problemática, el tema del hacinamiento o del acceso que tienen muchos niños a la información, películas, internet, que no son supervisados por sus padres cuando pueden ver este tipo de conducta”, apunta Yezka Garza.

De acuerdo con la psicóloga Rubí Ocampo, la familia es el centro de todo proceso educativo y la mayor parte del aprendizaje se obtiene a través del seno familiar, aunque aunado a esto la sociedad juega un papel importante, no sólo los medios y la vigilancia de los padres, también quienes día con día tienen contacto con pequeños, como tíos, maestros, amigos y hasta desconocidos, por lo que aminorar el problema es una responsabilidad de todos.

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